Nuestro aporte sobre la educación financiera. Creemos que una buena gestión no termina solo con el pago. La educación financiera inicial se basa en cuatro pilares:
Registrá regularmente ingresos vs gastos. Esto te permite identificar fugas de dinero y tomar el control de tus finanzas.
En lo posible, ahorrá al menos el 10% de tus ingresos no como un sobrante, sino que como un gasto fijo.
Diferenciá deuda buena (inversión) de mala (consumo excesivo). Limita el endeudamiento al 30–40% de tus ingresos.
Inversión Básica: poner el ahorro a generar rendimientos a largo plazo para combatir la depreciación del dinero.
Siempre pagar las deudas, incluso cuando se cae en mora es recomendable mantener la voluntad de solución y pago aunque sea a plazo.
Cuando sea posible, ahorrá dinero exclusivo para imprevistos juntando el equivalente a entre 3 y 6 meses de gastos básicos.
El crédito y la deuda son componentes básicos del desarrollo económico, necesarios para crear riqueza como cualquier industria.
Entender que el dinero ahorrado puede generar intereses, los cuales al reinvertirse generan más intereses aumentando el capital con el tiempo.
Pagar primero las deudas con tasas de interés más altas y las que ofrezcan mejor descuento para cancelar.